Me convertiré en Artemisa
y tocaré tu arco
donde pongas tu mano
la mía estará también
Invisible Artemisa
solo una suave brisa
rozará tu piel.
Allí donde mires
mi visión pondré
Tensar la cuerda
colocar la flecha
El impulso del viento irá con ella
salida de todo tu ser
y la Diosa Diana en mi corazón.
Me convertiré en tus botas
Peregrino, úsalas para el camino
recogeré tu sudor
Haré que no sientas dolor
que no te rocen las piedras del camino.
Subiré las montañas contigo
seré el agua que mana de la fuente
el café de la mañana
me convertiré en Duende
Seré la taza para sentirme rodeada
cada sorbo un beso tuyo.
Me sentiré querida en cada trago
y allí en el jardín al caer la tarde
cuando el sol tiende a desaparecer
con el aroma de la rosa
exhalando los mejores recuerdos
y en tu copa de vino
Me sentirás amigo mío.
rosa de los vientos.
lunes, 7 de mayo de 2007
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1 comentario:
Rosa, es precioso!
Me gusta visitar tu blog.
Tu sensibilidad te mueve.
Un besito,
Clara Belén.
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